Somos una comunidad internacional de misioneros. Fieles al espiritu del fundador, a la tradición y a la iglesia del Concilio Ecumenico Vaticano II. A nuestra comunidad, la iglesia le asignó una tarea particular, según la vocación y el carisma de cada uno: Sacerdotes y Hermanos.
La voluntad del padre es el fundamento de nuestra vocación, la cual nos compromete a una continua renovación. |